El Señor de las Bestias es una película que nació a la estela de la magnífica Conan el Bárbaro, como tantas otras, Krull el conquistador, Ator el poderoso, El guerrero rojo, Los bárbaros, etc, pero esta tiene algo que la diferencia de estas otras, más calidad y mejor historia que contar.
Escrita y dirigida por Don Coscarelli, recordado por la magnífica película de terror ‘Phantasma’, y rodada con un presupuesto muy inferior al de Conan y que consiguió recaudar unos magníficos 14 millones de dólares. La podemos encasillar en el género de fantasía heroica o de espada y brujería (brujas, batallas, seres extraños), pero añadiendo los animales y su relación con el protagonista que le dan a la película un aire más familiar, con menos violencia y un erotismo menos explícito, como podemos encontrar en Conan.
La acción transcurre en el reino de Zed en el que Maax (Rip Thorn) es el líder de una secta religiosa que se está haciendo con el poder del reino, gracias a su alianza con las malvadas hordas Yuns. El rey ordena expulsar a Maax del reino pero éste amenaza a Zed con extraer a su primogénito de las entrañas de la reina para sacrificarlo en el templo de Ar. Maax así lo hace ya que las tres brujas, horribles de cara pero de cuerpo escultural, que lo acompañan han predecido que el primogénito del rey lo matará. En una noche de tormenta una de las brujas utilizando magia extrae el bebé no nato del vientre de la reina y lo transporta al interior de una vaca. Más tarde en el desierto extrae al bebé y procede a eliminarlo pero un campesino guerrero Emurita se lo impide, este decide llevar al bebé consigo, educarlo como si fuera su hijo y convertirlo en un guerrero.

Con el tiempo Dar desarrolla la capacidad de comunicarse con los animales, ver lo que ven y sentir lo que sienten. A base de entrenamiento se va convirtiendo en un gran guerrero habilidoso con la espada y el Tukeipa (parecido a un boomerang). Cuando Dar ya es adulto (interpretado por Marc Singer) reciben la visita de las hordas Yuns, las cuales arrasan el pueblo y tan sólo él queda como superviviente de los Emuritas. Dar emprende el camino de la venganza e irá aumentando la compañía, primero se encuentra con un halcón que se convierte en sus ojos, posteriormente la pantera negra Roo se convertirá en su fuerza y por último una pareja de hurones, Kodo y Podo, que representaran su inteligencia. Además se encontrará con Kiri (Tanya Roberts) esclava de los sacerdotes del templo de Ar y sobrina secreta del rey Zed, Seth(John Amos) un súbdito del rey desterrado y guardaespaldas de Tal, un joven que resultará ser el hermano de Dar y que quiere a toda costa liberar a su padre el rey Zed. Todos ellos se dirigirán al reino para intentar liberar al destronado rey y vencer al malvado Maax.
Además de todas esta compañía también vemos elementos sobrenaturales que la definen como película del género fantástico: el anillo ojo, los guardias de la muerte (enloquecidos por una babosas verdes que campan a sus anchas por sus cerebros), las criaturas que parecen murciélagos y que devoran hombres y las ya mencionadas horribles brujas con cuerpos de escándalo.
Don Coscarelli (Libia, 1954) dirigió y escribió El señor de las bestias basándose en la novela ‘The Beastmaster’ (1961) de Alice Mary Norton. Director de 12 películas, entre ellas las más famosas y reconocidas son ‘Phantasma’ (1979), de la cuál dirigió 3 continuaciones bastante olvidables, y ‘El señor de las bestias’. Marc Singer (Vancouver, 1948) este es su papel más destacado junto el mítico personaje de Mike Donovan en la serie ‘V, Los Visitantes’. Para los que no lo sepan es hermano de Lori Singer (Footloose) y primo de Bryan Singer (Superman, X-Men, …). Tanya Roberts (Nueva York, 1955), la pudimos ver en la última temporada de ‘Los Ángeles de Charlie’, poco después en 1984 la veríamos encarnando a ‘Sheena, reina de la selva’ y como chica Bond en ‘Panorama para matar’. En cuanto a Rip Thorn (Texas, 1931) el papel que más recordaremos es como Jefe Z en las dos primeras de ‘Men in Black’.
Podríamos resumir esta película como la típica historia entre el Bien y el Mal, apoyada en una banda sonora compuesta por Lee Holdridge y la fotografía de John Alcott, con unos planos aéreos espectaculares.








